Gentileza Revista Sudestada.

Educación, cultura y el saber emancipador

Imagen: Gentileza de Revista Sudestada

Es evidente que destruir resulta mucho más sencillo que construir. Uno de los grandes logros de la dictadura cívico militar de 1976 fue aniquilar o reducir al máximo el pensamiento crítico. El neoliberalismo, como corriente económica necesariamente se apoyó en la contención ideológica, es por eso que junto con los préstamos otorgados por el FMI durante la década del 90, llegó la Ley Federal de Educación (el octavo y el noveno, ¿se acuerda?), cuya implementación fue una exigencia del organismo internacional. Con esta reforma en el sistema educativo se simplificaron los contenidos, se suprimieron espacios curriculares, las escuelas técnicas fueron desfinanciando, consecuencia clara de la desindustrialización que se estaba llevando de manera salvaje, pero, por sobre todas las cosas se eliminó el pensamiento crítico. Estaba claro que la Ley Federal de Educación estaba condenada al fracaso, pero el daño ya estaba hecho.

La llegada de los organismos internacionales de crédito siempre está acompañada de una catarata de exigencias. Esas exigencias se traducen en ajuste a los diversos sectores de la economía, pero también tienen como blanco a la cultura y a la educación. ¿Por qué?, fácil, cuando un país, su pueblo, está educado es muy difícil engañarlo. No es casual que se ataque de manera certera a los docentes y se reduzca de manera significativa el dinero destinado a los espacios culturales.

¿Cuál es la importancia de promover a los espacios culturales? ¿Por qué el sistema educativo debe tener un financiamiento acorde a las necesidades de la población?

La cultura y la educación emancipan. La libertad y la soberanía están estrechamente ligadas al conocimiento. Es por eso que el impacto que tuvo Canal Encuentro o Paka Paka no pasó desapercibido; y de hecho, para el actual gobierno estas señales televisivas no les fueron indiferentes. La figura de Zamba, el nene de Clorinda que come chipá y que odia que la mamá lo mande al colegio con el pijama debajo del guardapolvo, permitió que los chicos más chicos reconocieran a San Martín a Belgrano como a los héroes de la Revolución Latinoamericana. Zamba visibilizó a Juana Azurduy, además humanizó a Lola Mora y convirtió a Julieta Lanteri por primera vez en dibujo animado.

Por otro lado, los contenidos de Canal Encuentro sirvieron, sirven como un complemento indispensable para cualquier aula argentina. Entonces, no es casualidad que la primera gran movida fue en diciembre de 2016, cuando ambas señales televisivas pasaron del Ministerio de Educación al Sistema Federal de Medios Públicos. Para después, en 2018, Paka Paka pasara a la señal de cable codificado y Canal Encuentro sea trasladado al cala 64 de la grilla de Cablevisión, es decir, estar ahí o caerse de la guilla resulta exactamente lo mismo.

 

La cultura y la educación emancipan. Una patria libre, justa y soberana se construye mediante políticas públicas. Cuando enseñamos a cuestionar, preguntar e indagar construimos seres libres. La verdadera libertad permite reconocer a la distancia a los espejitos de colores con los que quieren comprarnos. Con libertad apagamos la tele y salimos a la calle.

El conocimiento es poder y el poder debe ser del pueblo.

“Dado que es esencial en una democracia luchar por la justicia social, por una distribución más equitativa de los bienes materiales, también es necesario luchar por una igualdad de acceso a las formas simbólicas; y por ende a las formas de expresiones artísticas y culturales” Philippe Meirieu