La radiofonia Argentina cumple 99 años.


Un día como hoy pero de 1920 Enrique Susini, César Guerrico, Luis Romero Carranza y Miguel Mujica dieron inicio a la radiofonia Argentina cuando transmitieron desde la terraza coliseo, esa fue la primer transmisión radiofónica integral y completa de un programa de radio en la que pasaron a la historia como los locos de la azotea.

A casi 100 años afirmamos que la radio está más viva que nunca. 
Esta encendida y con más fuerza que nunca para decir desde donde sea que creemos en una comunicación democrática, popular y feminista.
Seguiremos dando batalla porque todes tengamos acceso a la información de calidad y porque nadie nos venga a decir que podemos contar y que no.

Desde #RadioPatas celebramos y somos felices cada vez que se enciende el #Aire en nuestro estudio #RodolfoWalsh

No se aguanta más

La impronta popular no es para nosotros solo un eslogan. Nuestra manera es pensar, vivir y sentir las realidades que nos rodean y de las que somos parte. No podemos mirar para otro lado en momentos como estos, momentos en los que se pone en juego nuestro futuro y el de nuestros pares. Somos jóvenes que intentamos romper con el sentido común y visibilizar lo que sucede a diario. Por ello, para ser coherentes, no podemos ser indiferentes ante las realidades injustas de los últimos cuatro años.

Desde El Numeral y Radio Patas sentimos la necesidad de dejar las cosas en claro, marcar una postura firme y ser responsables con nuestra historia y con el contexto argentino. Necesitamos poner blanco sobre negro, hacer saber que no queremos cuatro años más de este gobierno y, principalmente, porqué.

Las tarifas aumentaron un 3700%; los alimentos, remedios y la vestimenta un 350%. Tenemos una deuda con el FMI de 46 mil millones de dólares. En 2015 el salario era U$S 580, ahora es U$S 279 por mes. La inflación pisaba el 27% y hoy es del 56% anual. Tenemos el desempleo en escala y un aumento atroz del empleo precarizado y no formal.

Desaparecieron y asesinaron a Santiago Maldonado y a Rafael Nahuel.

En materia de género, el presupuesto de este año destina apenas 11 pesos por mujer. Para combatir la violencia de género, definieron un recorte del 18% respecto del asignado en 2018.

Pusieron en riesgo el funcionamiento de las universidades públicas; recortaron jubilaciones; desmantelaron la ciencia y, al CONICET. La industria cayó como nunca en su historia, cerraron medios públicos y despidieron periodistas. Ya no tenemos ARSAT, cerraron 25 mil pymes, 85 mil comercios y recortaron las pensiones a discapacitados. Eliminaron el Ministerio de Salud y el de Trabajo. Se recortó el 18% del presupuesto destinado a la cultura, se eliminó su ministerio y se ajustó un 90% del presupuesto destinado a programas de fomento y promoción del arte y la cultura. Cientos de espacios autogestivos cerraron sus puertas.

No queremos cuatro años más así. Queremos cosas simples como tener un mango a fin de mes, comer un asado el domingo con la familia o, simplemente, el derecho de comer. Y sí, posiblemente nosotros tengamos ese plato de comida todos los días, pero nos conmueve y nos perturba saber que hay tantos otros que no. Nos conmueve y nos perturba saber que hay pibes que dejaron sus estudios porque la plata no alcanza. Nos conmueve y nos perturba saber que hay gente que se quedó sin laburo, y ni hablar, de los que viven en la calle y sufren aún más la marginalidad y exclusión que lleva adelante este gobierno.

Después de cuatro años no se aguanta más. No se aguanta más vivir así, no se aguanta más escuchar a los jubilados decir que comen una vez por día. No se aguanta más ver como la economía empeora y la guita no alcanza. Y si vos tuviste suerte y te fue bien y crees que la realidad no es como te la cuentan, mira al de al lado y preguntale cómo está. Hay muchos argentinos que conoces y conocemos, que la están pasando verdaderamente mal, y tantos otros, en distintos rincones de nuestro país que no conocemos, están muchísimo peor. 

No aguantamos más las mentiras y las promesas sin cumplir.

No aguantamos más el cinismo, y no nos vamos a aguantar otros cuatro años de macrismo. 

ALEJANDRA PIZARNIK

Alejandra nació en Avellaneda el 29 de abril de 1936 fue una poeta y traductora Argentina.

La infancia de Pizarnik fue difícil y llena de inseguridades. Más adelante, la poeta utilizará estos acontecimientos familiares para conformar su figura poética.

Alejandra escribe de jaulas, de barcos, de ojos. De vinos, de cielos, de lunas. De azares, de flores y de piedras-muy-pesadas. Es surrealista, sexual, depresiva. En sus poemas es de noche y hay una caja de barbitúricos cerca, por si apetece decir “hasta aquí” y descolgar el teléfono para siempre.

Cuando era pequeña, lloraba su acné y se dopaba a anfetaminas para bajar de peso. Se volvió adicta a las pastillas y vivía a caballo entre el insomnio y la euforia: cisnes enfermos volando bajo por aquí. Reventaba a complejos.Tenía celos de su hermana mayor. Tartamudeaba. Sus padres eran joyeros, inmigrantes judíos de origen ruso y eslovaco. Ella hablaba español con acento europeo y se sentía extranjera en cualquier lado, hasta en su lengua.

Empezó Filosofía y Letras en la Universidad de Buenos Aires. No la acabó. Dio cursos de pintura, de literatura y periodismo; cojos todos por falta de método. Pizarnik era lectora, lectora, lectora. Por eso mamó del romanticismo, del surrealismo, del simbolismo francés. Lírica, psicoanalítica, falta siempre de algo, de alguien inalcanzado.

Dicen que su familia mutiló sus diarios por pudores. Dicen que se enganchó -no se sabe si platónicamente- a Elizabeth Azcona Cranwell, que formaba parte del grupo de Poesía Buenos Aires, reunidos siempre en el Palacio do Café de calle Corrientes.

Nunca confesó ser lesbiana. Le asustaba la palabra “homosexual”: “Prejuicios viejos en mi vida joven”.

Pizarnik feminista

Muchos de sus poemas son vaginas abiertas; y eso la arrastró a convertirse en un icono del feminismo. Por sacar la cabeza como poeta cuando otras no pudieron. Por hablar de erotismo, de frustración y de desgarro. Por hacerlo desde la óptica de la feminidad. “Una flor / no lejos de la noche / mi cuerpo mudo / se abre / a la delicada urgencia del rocío”, escribió en Amantes. Ganas mustias de sí misma y de otros: “Triste cuando deseo y cuando no. / Triste cuando con un cuerpo y cuando no”. Contaba que sentía “un entrañable calor que me abriga cuando el mundo me golpea”, y que ese calor era “el de las otras mujeres, de aquellas que hicieron de la vida este rincón sensible, luchador, de piel suave y tierno corazón guerrero”.

En París vivió con hombres y mujeres. Allí trabajó para la revista Cuadernos y para algunas editoriales francesas; tradujo a Antonin Artaud, Henri Michaux, Aimé Césaire e Yves Bonnefoy; estudió historia de la religión y literatura francesa en la Sorbona. Se hizo amiga de Julio Cortázar, Rosa Chacel y Octavio Paz. Este último le escribió el prólogo de Árbol de Diana (1962), su cuarto poemario.

Se suicidó a los 36 años, con 50 pastillas de Seconal. Quería morir “como muere un animal pequeño en los cuentos para niños -eso tan terrible lleno de hermosura-“. Y se fue en medio de ese intento suyo de “explicar con palabras de este mundo / que partió de mí un barco llevándome”.

(…)Entre otras cosas, escribo para que no suceda lo que temo; para que lo que me hiere no sea; para alejar al Malo (cf. Kafka). Se ha dicho que el poeta es el gran terapeuta. En este sentido, el quehacer poético implicaría exorcizar, conjurar y, además, reparar. Escribir un poema es reparar la herida fundamental, la desgarradura. Porque todos estamos heridos.

(…)

Te pregunto si alguna vez te formulaste la pregunta que se plantea Octavio Paz en el prólogo de El arco y la lira: ¿no sería mejor transformar la vida en poesía que hacer poesía con la vida?

A.P. – Respondo desde uno de mis últimos poemas: Ojalá pudiera vivir solamente en éxtasis haciendo el cuerpo del poema con mi cuerpo, rescatando cada frase con mis días y con mis semanas, infundiendole al poema mi soplo a medida que cada letra de cada palabra haya sido sacrificada en las ceremonias del vivir.

Entrevista de Martha Isabel Moia en Barcelona 1972, publicada en El deseo de la palabra.

Julieta Lanteri

Julieta Lanteri nació el 22 de marzo de 1873, en Cuneo, Italia. Llegó a Buenos Aires cuando tenía 6 años, y a diferencia de otros inmigrantes, su padre era propietario de una casa ubicada sobre Av. Santa Fe, condición que les permitió vivir con algunas comodidades y  que Julieta pudiera dedicarse a estudiar.

Fue la primera mujer en recibirse de bachiller en el colegio Nacional de La Plata. En marzo de 1896 solicitó a Leopoldo Montes de Oca, decano de la Facultad de Medicina, el ingreso a la carrera. En 1898 se recibió de farmacéutica en la UBA. Se convirtió en la sexta mujer en recibir el título de médica en nuestro país, y la primer italiana en conseguirlo.

En 1906 participó del congreso Internacional de Libre Pensamiento que se realizó en buenos aires, e integró el Centro Feminista impulsado por Alicia Moreau de Justo.

En 1908 propuso la organización del Primer Congreso Femenino Internacional, que se celebró en Buenos Aires en 1910, y del que fue secretaria, En el presento una ponencia sobre prostitución y acusó a las autoridades de turno: “Si este mal existe es porque los gobiernos no se preocupan por extirparlo, y puede decirse que lo explotan desde que lo reglamentan y sacan impuestos de él”.

A los 36 años, cuando era vista como una solterona, Julieta se casó con un hombre 14 años menor que ella y completamente desconocido. Sus compañeras feministas habían elegido pareja de otra manera. “Fenia Chertkoff se casó con el dirigente socialista, doctor Nicolás Repetto. Su hermana, Mariana Chertkoff, con Juan B. Justo, fundador del partido de su concuñado, quien, luego de enviudar, se unió con Alicia Moreau a la que doblaba en edad; Elvira Rawson, con Arturo Dellepiane, también médico”, diferenció Bellota en su biografía.
Julieta quiso especializarse en salud mental e intentó una adscripción como docente en la Cátedra de Psiquiatría. La rechazaron “con la excusa de su condición de extranjera, pero la verdad debe hallarse en el hecho de ser mujer”, advirtió Barrancos. Tozuda, de una gran inteligencia, Julieta se presentó entonces a reclamar la ciudadanía argentina a la Justicia, un ámbito al que recurriría insistentemente en su gran cruzada por la igualdad. Logró un fallo favorable en primera instancia, pero el procurador fiscal lo desestimó al señalar que se trataba de una mujer casada y como tal requería del permiso del esposo para iniciar la causa judicial. La batalla duró ocho meses, pero finalmente la ganó.

En 1911, tras obtener la nacionalización argentina, fue a inscribirse al Padrón Electoral de la Ciudad de Buenos Aires aprovechando el reempadronamiento. Quería votar en las elecciones que se aproximaban para renovar el Concejo Deliberante. Se convirtió en pionera. Con su vestido blanco se presentó en la iglesia de San Juan, en una fila masculina, en una época en la que era impensado que una mujer sufragara. Fue el 23 de noviembre de 1911, faltaban casi cuarenta años para la sanción del voto femenino.

En vísperas de los comicios nacionales de 1919 descubrió que su nombre no figuraba en los padrones y volvió a recurrir a los tribunales, pero su reclamo fue rechazado con el argumento de que debía exhibir la libreta de enrolamiento, un documento exclusivamente masculino. Decidió dejar esa batalla para más adelante. Encontró que la Constitución nacional vedaba la posibilidad de votar a las mujeres pero no la de ser elegidas. Entonces, creó su propia agrupación, el Partido Nacional Feminista, en abril de 1919, y se presentó como candidata a diputada. Nuevamente sería pionera.

En 1920 organizó junto con Alicia Moreau de Justo un simulacro de votación femenina en el que participaron más de 4000 porteñas. Siguió presentándose como candidata hasta 1930. En el ínterin reclamó en los cuarteles y hasta frente al ministro de Guerra de Yrigoyen que le permitieran hacer el servicio militar para poder así conseguir libreta de enrolamiento e incorporarse al padrón.

Murió dos años después, el 23 de febrero de 1932, en un extraño accidente. La atropelló un auto en la esquina de Diagonal Norte y Suipacha a las 3 de la tarde. Tanto Bellota como la periodista Ana María de Mena, que publicó en 2002 un libro sobre Lanteri, pudieron recabar indicios como para sospechar –dicen– que pudo tratarse de un asesinato político. Julieta tenía 59 años. Dos días antes había asumido el general Agustín P. Justo como nuevo presidente.

Día del Periodista

El 7 de junio se celebra en Argentina el Día del Periodista. Esa fecha quedó establecida cuando el político, abogado y partícipe de la Revolución de Mayo, Mariano Moreno, publicó La Gazeta de Buenos Ayres, el primer periódico del nacimiento del país en 1810. La Gazeta tenía un claro objetivo en esa época: servir como órgano de difusión de las ideas de la Primera Junta de Gobierno. Además de Moreno, allí escribieron personalidades destacadas como Manuel Belgrano y Juan José Castelli.El 25 de mayo de 1938 en la provincia de Córdoba se realizó el Primer Congreso de Periodistas  donde quedó institucionalizado el Día del Periodista. Fue en esa ocasión donde también se sentaron los primeros escritos del Estatuto del Periodista, el cual se sancionó en 1944.

La primer periodista Argentina

Petrona Rosende fue una periodista, poeta y educadora uruguaya nacionalizada argentina, considerada la primera periodista mujer de nuestro país. En 1830 fundó el periódico La Aljaba en Buenos Aires, dirigido al público femenino de la alta sociedad que sabía leer. La publicación tenía como lema “Nos libraremos de la injusticia de los hombres solamente cuando no existamos entre ellos”. El periódico debatía temas de educación, arte, religión, letras y beneficencia. Pero en sus artículos sin firma, también se daba una opinión política a las mujeres lectoras. En sus páginas, reclamando por los derechos de las mujeres, podía leerse: “¿Hasta cuándo se verá el sexo femenino sumido en la obscuridad en que lo encerró el sistema opresivo de los que le negaban los conocimientos más sencillos?”.

La Aljaba tuvo 18 números. Por razones de salud en enero de 1831, la publicación fundada por Rosende dejó de editarse. La colección puede verse en el Museo Mitre.

NI UNA MENOS

En 1995, Susana Chávez escribió un poema con la frase «Ni una muerte más» para protestar por los feminicidios en Ciudad Juárez. En 2011, la poetisa fue una víctima de femicidio.

Vanina Escales, comunicadora y activista, propuso «Ni una menos» para llamar a la maratón de lectura del 26 de marzo de 2015 y el nombre se mantuvo para la movilización del 3 de junio de 2015.
La primera edición de la movilización contra la violencia de género Ni Una Menos reunió alrededor de 250 mil personas en la ciudad de Buenos Aires, el 3 de junio de 2015. Se multiplicó en más de 120 puntos del país. Hubo manifestaciones con decenas de miles de asistentes y otras con cien, en ciudades y pueblos.

El 3 de junio de 2015, cientos de miles de personas salieron a la calle en distintos puntos de la Argentina, movilizadas con la consigna “ni una menos”. 23 días antes, un grupo de periodistas, artistas, investigadoras y activistas había difundido por Twitter la convocatoria. “Basta de femicidios”, fue el llamado: “sólo por ser mujer cada 30 horas una mujer es asesinada en nuestro país” (Observatorio de Femicidios en la Argentina 2015) Campaña que fue desde el 11 de mayo al 3 de junio que se movilizó. En la Argentina, la convocatoria Ni Una Menos se ha convertido en un máximo exponente de las multitudes auto convocadas y auto organizadas a través de la red.


“Ni Una Menos salió del gueto de grupos feministas minúsculos a la agenda pública, las tapas de los diarios, los medios. Probablemente las mujeres dentro de los medios hegemónicos empezaron a ver que ese tratamiento estigmatizador y que culpabiliza a las víctimas era una cosa contra ellas mismas. Hubo una toma de conciencia. Quedó claro que lo personal es político, no es individual. La violencia no es un fenómeno individual, entonces no puede ser tratada como un crimen pasional o crímenes individuales” (Sabrina Cartabia, organizadora).

“Ni Una Menos implica la posibilidad de muchas mujeres de darse cuenta de que no están solas. Ese momento en que la lucha contra la violencia toma un estado público mucho mayor en redes sociales y en medios de comunicación, genera un antes y un después” (Luciana Peker)

A  los reclamos del colectivo este 2019 se sumaron también este 3 de junio el de la declaración de emergencia por la violencia de género, la aprobación de la ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) y la aplicación de la Educación Sexual Integral (ESI).

En paralelo a las marchas en Buenos Aires hubo movilizaciones tras la consigna #3J2019 en distintas ciudades del país como La Plata, Salta, Mar del Plata, Jujuy, Tucumán y Córdoba; en esta última, el fin de semana pasado ocurrieron dos femicidios en las localidades de Viamonte y Anisacate.

28 de mayo, la marea verde volvió a copar las calles.

En el marco del Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres se presentó por octava vez el Proyecto de Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo. 
Las calles se tiñeron de verde y miles de personas acompañaron a la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito hubo pañuelazos a lo largo y ancho de Argentina y también en otros países. 
Les compartimos el Proyecto elaborado por la Campaña. 
Que sea Ley 💚✊🏻


#AbortoLegalSeguroyGratuito#AbortoLegalYa

Alicia Moreau de Justo

Alicia Moreau nació el 11 de octubre de 1885 en Londres, lugar al que debieron exiliarse sus padres buscando refugio producto de las persecuciones luego de la derrota de la Comuna de Paris de 1871, de la que su padre participó activamente.

Poco después volvieron a Buenos Aires, donde Armand Moreau se unió al grupo socialista “Los Iguales” una de las organizaciones que luego formaría parte de la fundación del Partido Socialista.

Alicia cursó la escuela secundaria en el Normal 1, donde en el año 1904 recibió su título de maestra. En esos años tuvo como profesor de filosofía a Hipólito Yrigoyen.

En 1906 participó del Congreso Internacional de Libre Pensamiento, allí presentó un trabajo titulado “Educación y revolución” sobre la educación en la Revolución Francesa, que le otorgó el reconocimiento de importantes figuras como, José Ingenieros, Juan B. Justo, Margarita Ferrari, María Abella de Ramírez, Enrique del Valle Iberlucea y Enrique Dickman. Alicia decía: “La Iglesia ha perdido su prestigio, el mundo se ríe de las excomuniones. Si ha caído este poder, inmenso en una época, si la humanidad se ha curado de uno de sus mayores males, ¿Cómo no ha de curarse de los otros, curarse del dogma patriótico? Desaparecerán las desigualdades sociales que hacen que la inmensa mayoría de la gente tenga ante todo el derecho de sufrir al lado de los que tienen el de gozar de la vida en toda su belleza”.

Al poco tiempo, la llamaron para dar cursos en la Sociedad Luz, institución creada para promover la educación obrera. Allí, enseñó filosofía, astronomía, teorías científicas, hasta los efectos del consumo de alcohol y transmisión de enfermedades venéreas.

En 1910, creó el Ateneo Popular, un centro de difusión de la cultura para la clase obrera.

Estuvo muy comprometida con las causas sociales, por eso apoyo la huelga de inquilinos, participó en la creación de la Liga de los Derechos del Niño y en el Comité Pro Derecho del Sufragio Femenino.

En el año 1914 se recibió de médica. Su tesis doctoral fue sobre la función endocrina del ovario, realizó su residencia en el Hospital de Clínicas y al poco tiempo se especializó en enfermedades femeninas.

Participó como delegada en el Congreso Internacional de Obreras que se llevó a cabo en Washington en 1919, allí conoció a las sufragistas norteamericanas. Este encuentro le sirvió de impulso para crear la Unión Feminista Nacional.

En 1920, la Unión llevo a cabo un simulacro de votación: instalaron urnas en 20 distritos electorales de la Capital. El escrutinio le dio el triunfo a las socialistas y en segundo lugar a las radicales. Mientras que en las elecciones oficiales de ese año se enfrentaron dos mujeres: Alicia Riglos de Berón de Astrada, por el Partido Socialista, y Julieta Lanteri por el Partido Feminista Nacional.

Un año después, Alicia se afilió al Partido Socialista y luego de casarse con el doctor Juan Bautista Justo, se incorporó al Comité ejecutivo quedando a cargo de las agrupaciones feministas. Su trabajo fue fundamental para la obtención de los derechos de las mujeres, aunque no se consiguieron los derechos cívicos.

Al morir su esposo, en 1928, Alicia decidió no bajar los brazos y continuar trabajando en pos de mejorar la realidad del país.

En 1932, el socialismo presentó un proyecto de ley para establecer el Sufragio Femenino pero fue ampliamente rechazado por los conservadores y no se concretó hasta 1947.​ Apoyó a la Segunda República Española en la guerra civil y fue una asidua crítica del peronismo, al que juzgó como antidemocrático.

En 1958, participó de la división del Partido Socialista y la fundación del Partido Socialista Argentino, ocupando la dirección del periódico La Vanguardia hasta 1960.

Participó activamente en temas vinculados a la lucha contra la dictadura militar, los derechos de las mujeres y cuestiones políticas vinculadas al partido socialista.

Falleció a los 100 años, el 12 de mayo de 1986.

“El 21 de noviembre tendrá lugar un nuevo ensayo de voto femenino. Esta vez con motivo de las elecciones municipales… (…) Lo que pretendemos es despertar la atención de las mujeres, es interesarlas en el movimiento, es provocar una manifestación de opiniones. (…) Cuando hayamos llegado a la conquista del sufragio, sólo entonces será el momento de una acción política definida… (…) Recuerden…que los verdaderos derechos se deben conquistar, que es necesario vencer los conservadores, rutinarios retrógrados, los temerosos de lo nuevo, los amantes del pasado, que es necesario vencer el temor de los políticos que ven con recelo esa incógnita que encierra el voto femenino ( y tal vez sea éste el mayor obstáculo); recuerden las mujeres que dispersas las fuerzas se debilitan y que para conseguir el bien común necesario es sacudir la apatía y elevarse por encima del bienestar del momento presente.”

Revista Nuestra Causa, “El ensayo del voto municipal femenino”, por Alicia Moreau, 10 de noviembre de 1920

«Las cosas más importantes en estética o visual están pasando en las calles»

Rocambole estuvo en el Centro Cultural Patas Arriba presentando “Solos y de Noche”, un libro de elaboración colectiva que repasa la historia de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. Desde El Numeral y Radio Patas conversamos con él sobre el surgimiento de esta obra literaria, el fenómeno ricotero y el arte gráfico en estos tiempos.

Por Belén Quetglas

Los colores negro y rojo lo visten de los pies a la cabeza, como vistieron la tapa de Oktubre, uno de los discos más emblemáticos de Los Redondos. Llega a paso lento, firma libros y posa para las fotos que le piden. La redacción lo recibe y minutos después entramos al estudio de radio Rodolfo Walsh del Centro Cultual Patas Arriba. Las casualidades no existen, y al finalizar la entrevista, «el mono» nos contó que ambos compartieron algunas partidas de ajedrez.

Fotografía: Agostina Fuchs

Nos sentamos, y comenzamos a charlar, los nervios ganaban la escena pero con el correr del tiempo quedarían atrás. Tomamos la posta, presentación mediante, y hablamos del surgimiento de este libro: «Inicialmente no surgió de este grupo de editores que somos Flavio Mammini, Lucas Lomardía y yo. Fueron dos fanáticos ricoteros, Daniel Meroni y Germán Rimancus, que aparecieron con una colección bastante completa de todo aquellos que había rodeado a la presentación de Los Redondos desde sus orígenes; tenían entradas volantes, afiches o hasta listas de temas. Propusimos hacer un libro que contara las crónicas y que mostrara ese material, entonces buscamos gente que hubiera estado en cada uno de esos recitales, ya sea desde el publico hasta técnicos.». Solos y de noche, así tocaba Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.

Fotografía: Agostina Fuchs

El contenido del libro quedó en manos de Flavio Mammini, quien no tuvo grandes dificultades en recolectar el material porque los ricoteros puros, como los llama Rocambole, aportaron crónicas sobre los recitales. Todos sabemos que la convocatoria de Los Redondos trasciende generaciones. «Es un fenómeno inexplicable», afirma y nos cuenta que durante años se preguntaron de qué se trató toda la locura que genera la banda: «Hubo años en que intentábamos explicarlo, me acuerdo que muchas veces pasaba la edición de un disco, segundo disco, tercer disco, y uno decía <es momento de que esto se tenga que terminar porque todas las cosas tienen un punto culminante y una caída> pero la cosa continuaba, y venía otro disco. Había explicaciones exteriores, políticas, otras relativas a la pasión y al amor pero con el tiempo dejamos que el fenómeno suceda». 

«Si vos juntas un guitarrista excepcional que es un arreglador fantástico; una base rítmica muy eficaz y talentosa, propones un cantante que tiene un timbre muy especial, canta con una emoción muy grande y, como si fuera poco, es un poeta que está a la altura de los mejores de la literatura nacional. Y si eso lo mezclas y, modestamente, le agregas algunas imágenes con algún sentido, algo va a pasar. Si hay algún secreto, está en la realización de algo que vos le pones pasión, el corazón y es algo de calidad».

Fotografía: Agostina Fuchs

El proceso histórico y político no puede desentenderse del crecimiento de la banda más importante del rock nacional, que comenzó en 1976 pero que estalló en los años 80´, y tampoco la impronta del sello propio. «Los comienzos de los 80´ fueron muy particulares porque fue la caída de la tiranía más atroz y sangrienta de la Argentina. En ese momento había como una alegría de que todo lo que viniera iba a ser mejor. Había algo que llamaban la primavera democrática porque las instituciones volvían a funcionar como tal». Los Redondos irrumpen con Gulp y después con un disco tremendamente oscuro como era Oktubre. Luego, llegaron Un Baión Para el Ojo Idiota y Bang Bang ¡estás liquidado!, producciones que para el mismo Rocambole «expresaban que la cosa no estaban del todo bien». 

Vuelve Oktubre a la entrevista. El segundo cd de la banda surgió «en una charla de café», después de mirar un show del coro del ejercito rojo de Moscú compuesto por hombres que tenían tonos bajos: «El Luna Park temblaba y salimos re emocionados, dijimos <tenemos que hacer algo parecido>». Luego, con algunos bocetos, decidieron hacer un homenaje a todas las revoluciones en la historia de la humanidad. Skay arregló los bocetos, Solari le puso texto y Rocambole armó ideas acerca de la tapa: «todo fue una producción absolutamente artesanal.»

Fotografía: Agostina Fuchs

Ese trabajo artesanal para la elaboración de las tapas quedó atrás, la tecnología se encargó de brindar nuevas herramientas de diseño y nuevas formas de escuchar música, del disco de pastas al cd, del cd a las plataformas de internet. Sus diseños tienen mezcla de ambos porque para él «todo aquello que facilite una actividad es bienvenido, es una paleta más, me interesa la relación entre lo artesanal y lo tecnoestético», aunque aclara que no es un experto en los programas de diseño. Y aunque para muchos el arte pertenece a las élites, para Rocambole «el arte muchas veces pasa por lugares en el que todavía no es considerado como arte. Las cosas que van a ser consideradas arte son las cosas que mas bien pasan por lugares menos rimbombantes. Yo veo que las cosas más interesantes de arte o estética están pasando en las calles. Me interesa apoyar ese tipo de acción en momentos donde la cultura oficial está caída, donde no pasa gran cosa. En cambio, cuatro o cinco pibes que alquilan una casa y empiezan a hacer exposiciones de música, teatro o charlas, está más viva.»

La charla culmina, y la fantasía de que Los Redondos vuelvan a juntarse está intacta entre los que estamos ahí. Él no es la excepción y se proclama un fanático más. Recuerda la tristeza que sintió cuando decidieron separarse, pero entiende que todo tiene un momento y un cierre. Nos despedimos, con más historias y anécdotas de las que llegamos, repasando cada uno de los diseños con los que bautizó la discografía de la mítica banda platense y con la certeza que esos fuegos de Oktubre arden más que nunca.

Entrevista realizada por: María Schultz de Radio Patas y Belén Quetglas de El Numeral

La marea verde llegó hasta el Festival Cannes en Francia

El documental “Que sea Ley” dirigido y producido por Juan Solanas, fue el único film argentino seleccionado para la 72° edición de uno de los festivales de cine más importantes del mundo. La premiere mundial fue el sábado 18 de mayo en la selección “Proyecciones Especiales” del festival francés.

“Que sea ley” cuenta la lucha por el aborto legal en la Argentina y el tratamiento del Proyecto de Ley de la Campaña por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito. Desde la media sanción en la Cámara de Diputados hasta el rechazo por el Senado, el documental junta testimonios y voces de les protagonistas de esta lucha que atravesó a la sociedad

Durante 8 meses, Juan recorrió miles de kilómetros en auto y viajó por Santiago del Estero, Jujuy, Buenos Aires, Santa Fé y Córdoba para registrar desde su mirada a les protagonistas de esta lucha que aún no termina.

“Filmó el 80% del material solo, en la calle e interiores, con una cámara y sonido que llevaba  en una mochila, un trípode colgando y una valija pequeña para la luz, solo en algunos casos”.  Cuenta la Campaña en su página.

El largometraje es un claro manifiesto de la intención del director y todas y todos los que estamos en esta lucha: que sea ley. Y así lo volverá a intentar la Campaña este 28 de mayo, en el marco del Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres, cuando presente el nuevo proyecto de Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo.

Ingresa para ver el trailer del documental “Que sea ley”